lunes, 5 de marzo de 2012

Capítulo 8.

-¿Vos querés traerme más problemas de los que tengo no? - le grité. 
-Vale, Vale - intentó acercarse pero yo me alejé.
-No intentes arreglar todos con tus jueguitos, sí., no puedo negar que me gustó, pero no quiero que mi vida se llene de problemas - intenté seguir con la oración cuando Dani me paró.
-Si te molesta, decime, pero yo no puedo aguantar estar con una chica que amo tanto sin decirle nada - se dio vuelta.
-¡Daniel! te, te, te... - quería terminar la oración pero el seguía dado vuelta - Daniel.
-¿Qué Vale? - se dio vuelta.
-Te amo - concluí, y él me besó pero me alejé.
-¡No te entiendo Valeria!
-No quiero que esta amistad termine mal 
-¿Y terminará bien así? - esa pregunta me hizo callar por un rato.
-Chau Daniel - salí caminando muy rápido de allí, empecé a cruzar la calle sin prestarle atención a nada cuando Dani me grita '¡Valeria!' de atrás y me empuja. Me di vuelta y lo vi tirado, me agaché y el conductor de ese auto salió de allí.
-Dani, Dani, despertate - me senté a su lado cuando mis ojos se humedecían cada vez más y más, cuando el nudo en la garganta cada vez era más fuerte mientras un chico de aproximadamente 25 años salió del auto con un teléfono en la mano, llamando a la ambulancia. Cuando llegó, apenas habían pasado 5 minutos, pero para mi habían pasado 50 años. Estaba nerviosa, triste, preocupada, era como que el mundo se venía abajo completamente, y lo que más me lastimaba, es que estaba así por mi. Me salvó, yo sabía que él lo iba a hacer. 
Fui al hospital con él, todavía no lo podía creer. Quería escapar de esa realidad, quería escapar de la tristeza, de las desgracias: quería escapar de mi vida.

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