lunes, 5 de marzo de 2012

Capítulo 7.

-¿Me puedo quedar en tu casa? - musité entre sollozos.
-Claro - dijo, empezando a manejar.
Lloraba, por el simple hecho que había vivido engañada. Porque los que creí que me amaban pero no lo hacían. Porque nunca había conocido a las verdaderas personas que me dieron la vida, por todo. Dani me preguntaba qué pasó, pero me ahogaba en mis lágrimas hasta llegar a su casa. Bajé, al igual que lo hizo él y entramos. Me senté en su cama, tenía mucha confianza allí, él se sentó al lado mío.
-Dani ¿vos decís que mis padres existen? - pregunté perdiéndome en su mirada como habitualmente lo hacía.
-Eso no importa Val, hay personas que siempre van a estar para vos, como yo - secó mis lágrimas y me dio un beso en la nariz. Era muy tierno, algo de él me llamaba la atención.
-Gracias - seguía llorando, apenas podía hablar, por eso me acosté arriba de sus piernas, y él me acariciaba el pelo.
-Exactamente ¿qué pasó?
-No son mis padres, las personas que pensé que sin ellas no existía, sí, no son ellos - me dio otro ataque de llanto, hasta que el sueño me ganó y me dormí.
Me levanté y estaba acostada en la cama de Dani, me refregué los ojos que tenía todos mojados, pero mi sonrisa nunca apareció. Siempre trataba de levantarme feliz, pensando que iba a ser un buen día, pero veía lejos eso, muy lejos. Desayuné con Dani, comía sin ganas, no lograba ver algo bueno, solo que estaba con Dani. Siempre me animaba con un chiste, y así, pero no lo hacía hoy, en especial. Mi celular sonó, lo agarré:  era mi papá, atendí y empecé a hablar con él recorriendo toda la casa hasta salir al patio, él quería que vaya a casa pero no tenía ganas, me seguía insistiendo cuando le grité '¡No quiero ir a casa, no quiero verlos!' y corté, ya con mis ojos llenos de lágrimas.
-¿Qué pasó Vale? - Dani se acercó a mi mientras guardaba mi celular en el bolsillo del jean.
-Todo va de mal en peor - susurré, cuando él se acercó a mi, mucho, sentía su respiración y realmente me ponía nerviosa.
-Estoy seguro que puedo sacarte una sonrisa
-¿Cómo?
En ese momento me besó. Fue... lindo, no había pensado que hubiera estado enamorada de él, pero me hizo sentir muchas cosas cuando lo hizo.

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