miércoles, 7 de marzo de 2012

Capítulo 10.


Entrar y ver a Dani ahí me llenaba de culpa, estaba ahí por mi y era un cargo a mi consciencia porque podría haber sido yo la que estaría en esa situación, y no él, pero él decidió salvarme poniendo en juego lo que podría haber llegado a ser (pero milagrosamente no) su vida. Él se sentó un poco más, y yo me acerqué lentamente a él mientras me saludaba.
-Vale, ya quería verte - sonrío.
-¿Estás bien? ¿te duele algo? decí la verdad
-Estoy bien Val, solo me duele un poco el brazo
-Me siento culpable Daniel, estás acá por mi culpa
-¡Valeria! acercate - me cayó, y yo me acerqué.
-¿Qué?
-Daría mi vida porque vos estés bien - me besó. Luego de ese beso hubo un largo silencio.
-¿Por qué nunca me hablaste de tus padres? ellos no supieron que te pa... lo que te pasó.
-Luego te cuento ¿si?
-Dale, dale, dale - insistí, haciendo puchero.
-Mis papás no están aquí hace mucho, deberías aprovechar que aunque ellos no sean tus padres realmente, te criaron siempre, sino no estarías dónde estás ahora, en serio - podría haber seguido hablando pero entró un médico, y tuve que irme, pero antes me despedí con un beso en la mejilla.

 Las palabras que me dijo Dani me marcaron y me hicieron ver algo que no había notado, que ellos siempre estuvieron presentes, y que me criaron. Inmediatamente agarré mi iPod, y empecé a escribir un mensaje que decía más o menos así, que luego envié al número de mi papá.

"Gracias por estar siempre, aunque no tenían que hacerlo. Gracias por tratarme como su hija aunque no lo era, gracias por darme su apellido y su amor, aunque comentan errores y muchas veces me hayan maltratado, también me dieron muchísimas cosas buenas que me convirtieron en lo que soy ahora. Perdón por los que les dije antes, las palabras de un amigo me hicieron ver la realidad. Gracias, los amo".

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